El agua es un recurso fundamental para la minería del cobre. Se utiliza en distintas etapas de los procesos productivos, desde el tratamiento de minerales hasta la concentración y otras operaciones necesarias para obtener el metal. Sin embargo, no toda el agua que utiliza esta industria proviene de ríos, embalses o acuíferos.
En Chile, el abastecimiento hídrico de la minería del cobre está experimentando una transformación importante: mientras el agua continental continúa siendo relevante, el uso de agua de mar ha aumentado progresivamente y se proyecta que tendrá un protagonismo todavía mayor durante los próximos años.
Comprender de dónde proviene el agua permite conocer mejor los desafíos que enfrenta la industria, especialmente en regiones del norte de Chile, como Atacama, donde la disponibilidad de recursos hídricos constituye una preocupación permanente para las actividades productivas y los territorios.
¿Cuáles son las principales fuentes de agua de la minería del cobre?
El abastecimiento externo de agua para la minería del cobre en Chile proviene principalmente de dos grandes categorías: agua continental y agua de mar.
El agua continental corresponde a aquella obtenida desde fuentes superficiales y subterráneas. Entre las primeras se encuentran los ríos, esteros y otros cuerpos de agua; las segundas comprenden los recursos almacenados en acuíferos, que pueden ser captados mediante pozos u otras obras autorizadas.
El agua de mar, por su parte, puede incorporarse a determinadas operaciones mineras directamente o después de un proceso de desalinización, mediante el cual se eliminan sales y otras sustancias disueltas para obtener agua con características adecuadas para diferentes usos.
La proporción de cada fuente depende de factores como la ubicación de las faenas, las características de sus procesos, la infraestructura disponible y las condiciones de abastecimiento de cada operación.
¿Cuánta agua continental y agua de mar utiliza la minería del cobre?
Según cifras de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), durante 2025 el abastecimiento de agua extraída desde fuentes externas para la minería del cobre en Chile se distribuyó de la siguiente manera:
- 63,2 % de agua continental.
- 36,8 % de agua de mar.
Estas cifras muestran que el agua continental continúa representando la mayor parte del abastecimiento externo, aunque la participación del agua de mar ha adquirido una importancia creciente.
Es necesario precisar que estos porcentajes no representan toda el agua que circula dentro de las operaciones mineras. Corresponden al agua incorporada desde fuentes externas, sin considerar los volúmenes que se recuperan y vuelven a utilizar dentro de los procesos productivos.
Esta distinción es relevante porque una operación minera puede utilizar agua en varias etapas y recuperar parte de ella para nuevos ciclos de uso, disminuyendo así la necesidad de incorporar continuamente agua adicional.
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¿Por qué está aumentando el uso de agua de mar?
La incorporación de agua de mar responde a la necesidad de diversificar las fuentes de abastecimiento de la minería del cobre, particularmente en zonas donde los recursos hídricos continentales son limitados y deben atender diferentes necesidades productivas, ambientales y de consumo humano.
Una de las alternativas disponibles es utilizar agua de mar directamente en procesos que admiten determinadas concentraciones de sales. Otra consiste en emplear tecnologías de desalinización, que permiten reducir su salinidad para obtener agua apta para procesos que requieren condiciones específicas.
En ambos casos, el abastecimiento mediante agua de mar requiere infraestructura para su captación, tratamiento cuando corresponde y transporte hacia las instalaciones mineras, muchas de las cuales se encuentran a considerable distancia de la costa y a gran altura sobre el nivel del mar.
Por esta razón, aunque el agua de mar permite reducir la dependencia de fuentes continentales, su utilización también plantea desafíos asociados al consumo energético, los costos de infraestructura y la gestión de los impactos ambientales de estas instalaciones.
¿Cómo podría cambiar el abastecimiento hídrico hacia 2034?
Las proyecciones de Cochilco indican que la participación del agua de mar en el abastecimiento hídrico de la minería del cobre podría continuar aumentando durante la próxima década.
De acuerdo con el informe Proyección de la Demanda de Agua en la Minería del Cobre en Chile, período 2025–2034, el agua de mar podría representar aproximadamente el 67,6 % del abastecimiento externo del sector hacia 2034.
Esta estimación supone un cambio significativo respecto de la distribución registrada durante 2025, cuando el agua de mar representó el 36,8 % del abastecimiento externo.
Sin embargo, es importante distinguir entre los datos observados y las proyecciones. La cifra correspondiente a 2034 es una estimación basada en determinados escenarios y en el desarrollo esperado de proyectos mineros e infraestructura hídrica. Por lo tanto, no debe interpretarse como un resultado asegurado.
¿Qué significa esta transformación para Atacama?
La Región de Atacama presenta condiciones de aridez que hacen especialmente relevante la planificación y gestión de sus recursos hídricos. En este contexto, la evolución de las fuentes de abastecimiento de la minería constituye un tema de interés para el desarrollo productivo regional.
La incorporación de nuevas fuentes, la innovación tecnológica y el fortalecimiento de las capacidades de gestión forman parte de una conversación más amplia sobre cómo compatibilizar las actividades productivas con la disponibilidad y sostenibilidad de los recursos hídricos.
No obstante, es importante considerar que las cifras nacionales de Cochilco describen el comportamiento de la minería del cobre en Chile y no deben interpretarse automáticamente como indicadores específicos de la Región de Atacama.
Cada territorio presenta condiciones particulares relacionadas con sus fuentes de agua, infraestructura, actividades económicas y necesidades de abastecimiento.
El origen del agua es solo una parte de la gestión hídrica
Conocer de dónde proviene el agua utilizada por la minería del cobre permite comprender uno de los principales cambios que está experimentando esta industria. Sin embargo, una gestión sostenible no depende exclusivamente de incorporar nuevas fuentes de abastecimiento.
También requiere mejorar la eficiencia de los procesos, contar con información para tomar decisiones, incorporar tecnologías adecuadas y recuperar el agua cuando las condiciones operacionales lo permiten.
En este sentido, la diversificación de fuentes y la eficiencia hídrica deben entenderse como dimensiones complementarias de una gestión responsable del recurso.
Una pregunta especialmente interesante es qué ocurre con el agua después de ingresar a una operación minera: ¿se utiliza una sola vez o puede volver a aprovecharse?
En nuestra próxima publicación de Educación Hídrica abordaremos precisamente este tema: la recuperación y recirculación del agua en la minería del cobre.
Fuentes y lecturas recomendadas
- Comisión Chilena del Cobre (Cochilco).
- Minería del cobre aumenta uso de agua de mar en 2025 y reduce la extracción de agua continental — Cochilco.
Sobre el Programa
El Programa Transforma Eficiencia Hídrica Sostenible Atacama, iniciativa de Corfo, promueve la incorporación de conocimiento, innovación y soluciones que contribuyan a fortalecer la gestión sostenible del agua en los sectores productivos de la Región de Atacama. A través de la articulación entre actores públicos y privados, busca generar capacidades y promover iniciativas adaptadas a las características y necesidades del territorio.