Cuando hablamos del uso del agua en Chile, algunas actividades productivas suelen ocupar un lugar especialmente visible en la conversación pública. Sin embargo, comprender cómo se distribuye realmente la demanda hídrica requiere mirar los datos y, al mismo tiempo, considerar las diferencias que existen entre territorios, sectores productivos y fuentes de abastecimiento.
Los antecedentes más recientes de la Dirección General de Aguas (DGA) muestran que la agricultura bajo riego y el uso pecuario representan aproximadamente el 73% de la demanda consuntiva de agua del país. Esto convierte al sector silvoagropecuario en un actor central cuando hablamos de gestión y eficiencia hídrica en Chile.
La agricultura concentra la mayor demanda consuntiva
En septiembre de 2026, al presentar el primer Plan de Adaptación al Cambio Climático para los Recursos Hídricos, la DGA señaló que la agricultura bajo riego y el uso pecuario representan aproximadamente el 73% de la demanda consuntiva nacional.
Este antecedente permite dimensionar la importancia que tiene avanzar en una agricultura capaz de utilizar el recurso de manera cada vez más eficiente. Tecnologías de riego, medición, monitoreo y una adecuada gestión de los sistemas son algunas de las herramientas que pueden contribuir a ese objetivo.
Sin embargo, conocer qué sector concentra la mayor demanda a escala nacional no significa que podamos analizar todos los territorios de la misma manera.
El promedio nacional no cuenta toda la historia
La disponibilidad de agua, las características de las cuencas y la presencia de distintas actividades económicas varían significativamente a lo largo de Chile. Por esta razón, la importancia relativa de cada uso también cambia dependiendo del territorio que observemos.
Esta consideración es especialmente relevante en las regiones del norte del país, donde la actividad minera tiene una presencia significativa y se desarrolla en condiciones de disponibilidad hídrica diferentes a las existentes en otras zonas de Chile.
Por ello, comparar sectores únicamente a partir de porcentajes nacionales puede resultar insuficiente. Una gestión sostenible del agua requiere comprender cuánta agua se utiliza, de dónde proviene, dónde se utiliza y qué mecanismos existen para mejorar su aprovechamiento.
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La minería y el desafío de transformar sus fuentes de abastecimiento
El hecho de que la minería no concentre la mayor demanda consuntiva de agua del país no significa que la gestión hídrica sea un desafío menor para esta actividad. Su importancia debe analizarse considerando las condiciones de los territorios donde se desarrollan las operaciones y las fuentes utilizadas para su abastecimiento.
En este ámbito se está produciendo una transformación importante. De acuerdo con la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), la demanda total de agua de la minería del cobre se proyecta desde 18,5 m³/s en 2024 hasta 20,6 m³/s en 2034. Sin embargo, el cambio más significativo se encuentra en el origen del recurso.
Según la proyección 2025–2034 de Cochilco, el agua de mar representó un 40,7% del abastecimiento hídrico de la minería del cobre en 2024 y podría alcanzar un 67,6% hacia 2034, consolidándose como la principal fuente de suministro hídrico del sector.
Esta evolución muestra por qué la discusión sobre eficiencia hídrica no puede limitarse únicamente a determinar qué actividad utiliza más agua. También resulta necesario analizar qué fuentes se utilizan y cómo se gestiona el recurso dentro de los procesos productivos.
Recuperar, recircular y gestionar mejor
Además de incorporar nuevas fuentes de abastecimiento, la eficiencia hídrica en minería está vinculada con la capacidad de recuperar y recircular agua dentro de sus procesos. Esto permite disminuir la necesidad de incorporar permanentemente agua nueva y aprovechar nuevamente parte del recurso ya utilizado.
Esta distinción es importante: el volumen de agua que circula dentro de un proceso productivo no necesariamente equivale al volumen de agua nueva que debe extraerse o incorporarse al sistema.
De la misma manera que hemos abordado la productividad hídrica y la diferencia entre riego tecnificado y riego eficiente, comprender estos conceptos permite avanzar desde una mirada centrada exclusivamente en el consumo hacia una gestión basada en información, medición y mejores decisiones.
Distintos sectores, distintos desafíos
Agricultura, minería, industria y ciudades necesitan agua y enfrentan desafíos diferentes para utilizarla de manera sostenible. Las soluciones que funcionan para un sector tampoco son necesariamente aplicables de la misma manera en otro.
Por eso, avanzar hacia una mayor eficiencia hídrica requiere comprender las características de cada actividad, las condiciones de cada territorio y las alternativas disponibles para reducir presiones sobre las fuentes de agua.
En las próximas publicaciones de Educación Hídrica profundizaremos precisamente en estas diferencias, comenzando por una pregunta fundamental para comprender el desafío hídrico de uno de los principales sectores productivos del norte de Chile: ¿de dónde viene el agua que utiliza la minería?
Fuentes y lecturas recomendadas
- Plan de Adaptación al Cambio Climático para los Recursos Hídricos – Dirección General de Aguas
- Proyección de la Demanda de Agua en la Minería del Cobre 2025–2034 – Cochilco
- Estudios de sustentabilidad y consumo de agua en la minería del cobre – Cochilco
Sobre el Programa
El Programa Transforma Eficiencia Hídrica Sostenible Atacama, iniciativa de Corfo, promueve la incorporación de conocimiento, innovación y soluciones que contribuyan a fortalecer la gestión sostenible del agua en los sectores productivos de la Región de Atacama. A través de la articulación entre actores públicos y privados, busca generar capacidades y promover iniciativas adaptadas a las características y necesidades del territorio.